saturday fever night
A veces nada alcanza para deshacer los sentimientos que una persona nos genera. Pero Dios basta. Y ahí estoy: es una tranquilidad y una pena a la vez. Falta poco para cumplir un año de extrañarte en silencio.
No soy más maduro ni más sabio. Y sufro la agonía humana de no perder la esperanza, sabiendo la realidad y sin poder ser consciente de ella.
